MUJER CUANDO TE ENAMORES
Cuando entregues tu corazón
fíjate bien en los duendes misteriosos
en los demonios azules que quedaron en tu puerta
ten mucho cuidado mujer, puede ser un poeta.
Rara especie de hombre, cual cigarra de fábula
pasa cantando su canción más excelsa
pasa llorando su lamento más triste.
Cuídate del poeta, sobre todo
cuídate de su hora febril
cuando duendes y demonios en algarabía
y comunión total con su espíritu
puedan encantarte con su hechizo
y allí sí, mujer, pierdes y no te quejes
porque no hay retorno si el poeta te embruja
el poeta, mujer, cuando ama
es dulce y sincero como un niño
y como un niño muchas veces no comprende
el cristal quebradizo de tu corazón en sus manos
y lo suelta para atrapar una mariposa
una luz o un sueño que ha ido tejiendo
en su mundo de quimera
claro, de repente, es imposible que lo entiendas
porque suyo no es este mundo aunque en él vive
su casa no es la casa donde crees que él habita
sino la de todos, la tuya, la de él, la del amigo
la humanidad toda es su gran habitación
Mujer, cuando te enamores
cuida que no sea un poeta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario